ARTHUR SCHOPENHAUER Y FRIEDRICH NIETZSCHE: LA EUTANASIA DE LA RELIGIÓN

¿EL NUEVO TESTAMENTO HA SIDO INFLUIDO POR EL HINDUÍSMO?

 He pasado la tarde conversando con mi amigo SchopenhauerMe dice el filósofo: 


"Leer significa pensar con una mente ajena en vez de con la propia".

    Vaya por delante que ahora mismo pienso con la mente de Schopenhauer y con la mente de Nietzsche. La mía -pequeñita- se limita a tomar apuntes y -cuando los hados o el azar le son propicios-, se le ocurre introducir algunos comentarios.

    Me dice que el Antiguo Testamento (AT) y el Nuevo Testamento (NT) son diametralmemte opuestos, y que su unión forma una criatura estrafalaria. No entraré aquí en su teoría sobre la influencia que pudo tener la doctrina de Ormuz en el AT, ni en la teoría de que el NT está emparentado con el brahmanismo y el budismo. 

Si lo último es cierto, también tiene ese origen su Avatar -Jesús-, que procedería de la encarnación terrestre de Visnu.


EL MESÍAS TERRENAL HEBREO, SE CONVIERTE EN EL MESÍAS CELESTIAL

Para algunos judíos Jesús era un liberador de los judíos -el Mesías terrenal-, para otros, un peligro para el stablishment, y Saulo de Tarso vio en él al Mesías celestial.

    Desde entonces, la renuncia en este mundo y la esperanza empadronada en un mundo otro, constituyen algo indisociable de la doctrina cristiana.

El núcleo de la antedicha doctrina lo forman la creencia en el pecado original -hereditario-, y la condenación de nuestro estado natural, unido todo lo anterior a la revelación y a la expiación por el Avatar, en la que el creyente participa a través de la fe.

Todo ello coadyuva a construir un pesimismo que toma distancias del optimismo judío, y lo emparenta con el brahamanismo y el budismo. 

Por eso al filosofo su unión le parecía "una criatura estrafalaria.


LA CONTRADICCIÓN ENTRE EL AT Y EL NT

Ignoro si es correcta la interpretación del filósofo pero, en cualquier caso, existe una grave contradicción entre el NT y el AT

 La doctrina cristiana se consumó con la imaginativa decisión que tomó Saulo de Tarso.

Lo diremos así:

Haber arrojado sobre Yeshua ben Yosef el vocablo griego “Khristós” es la máxima osadía y la mayor falsificación histórica perpetrada en Occidente.

Con la doctrina del NT se rectifica y se altera la del AT, en una transformación que aproximaría la buena nueva a las antiguas religiones de la India.

Lleve razón o no el alemán, es lo cierto que en su primera edición, Dios es un personaje peligroso y vengativo, una suerte de chantajista profesional, un dios de la mafia-, que lo mismo te ofrece una prometedora alianza que te penaliza con penas indescriptibles si desobedeces sus instrucciones.

En la segunda edición, Dios es un personaje que ofrece amor y perdón -nadie sabe por qué culpa-, contradictorio, incomprendido por sus seguidores, y al que se puede matar.

Y aquí dos enseñanzas nos quedan, y una pregunta pendiente de respuesta. Y son muchos los que no las han advertido: esa aparente evolución del dios de la primera edición hacia el dios paulino es en realidad la manifiesta y evidente evolución de la mente que lo ha imaginado, es una enseñanza; que a un dios se le puede matar, es la otra.

En cuanto a la pregunta pendiente de respuesta, es la siguiente: si el joven dios de la segunda edición nació libre del pecado original, ¿porque San Juan lo bautiza? ¿Para borrar qué culpa?

Para cerrar este epígrafe, recordemos que el siglo XIX aprendió la lección: descubrió -recordó- que se podía matar a un dios. Y Nietzsche no fue el asesino: lo encontró muerto en el espíritu de su época. De esa tarea se encargaron Marx, Schopenhauer, Darwin, Nietzsche y Freud. Nietzsche se limitó a acuñar su epitafio.


FRIEDRICH NIETZSCHE, GOLPE DE GRACIA AL CRISTIANISMO

      Mi conversación con Schopenhauer me trae a la memoria estas palabras del otro alemán que -obviamente- leyó al primero. 

    Esto es lo que Nietzsche me recuerda:


 “El haber encuadernado este Nuevo Testamento -que es una especie de rococó del gusto en todos los sentidos-, junto con el Antiguo Testamento, formando un solo libro, llamado `la Biblia´, el `Libro en sí´: quizá sea esa la máxima temeridad y el máximo `pecado contra el espíritu´ que la Europa literaria tenga sobre su conciencia.”


 Dicho lo dicho, paso a exponer mi argumento.


LA FICCIÓN DEL CRISTO PAULINO

    La doctrina de Cristo no puede (no debería) seguir jugando a la historicidad de la incierta aventura de Yeshua ben Yosef

    Y el argumento que se me ocurre para falsar la (supuesta) historicidad del Jesús paulino -no del Yeshua ben Yosef hebreo-, me parece irrefutable. 

Lo expongo en treinta y dos tramos.

1.- ¿Qué es la resurección de Jesucristo, y qué es su doble naturaleza?

2.- Una y otra son invenciones humanas, consolidadas como creencias. 

3.- Si son creencias, es porque son ficciones.

4.- Si ambas fueran irrefutables -hechos históricos-, no serían creencias: obviamente, no necesitarían serlo.

5.- Y si su doble naturaleza la han decidido -y se la han adjudicado-, cuatro siglos después, en Nicea, eso confirma que es sólo una interpretación, amén de un curioso y caprichoso anacronismo.

6.- Está comprobado que no estamos ante la historia de un dios que se convierte en hombre: ha prosperado el relato de un hombre que se convierte en Dios, como bien sabían Erich Fromm y Friedrich Nietszche.

7.- Esa operación es una decisión de los hombres, y se consolida con la aprobación del Credo Niceno, y la idea de la Trinidad, formulada por Teófilo de Antioquía (174. d.C.), convertida en dogma en el siglo IV.

8.- Jesús de Nazaret no fundó la iglesia católica. La iglesia surge de unos fantasía que nada tiene que ver con su contexto de origen: el judaísmo.  Jesús se comprometió en una iniciativa mesiánica, la conquista del reino de Dios, que era un reino de este mundo: la liberación del Imperio Romano. Su aventura terminó en un rotundo fracaso: no consiguió liberar a Israel, que siguió bajo el yugo del imperio de los gentiles.

9.- La historia de Jesús termina ahí. Luego aparece un relato que nada tiene que ver con su historia: es el terreno abonado para el mito. A él pertenece la creencia en la Resurección, que no es un hecho histórico, sino una fantasía, sobre la que pivotará unan iglesia que impulsará el judío romanizado Saulo de Tarso.

10.- La crítica exegética, centífica, argumenta -y demuestra-, que la divinización de Jesús, y la invención de la trinidad, son invenciones destinadas a consolidar un relato que falsea la realidad, compite con la historia, la derrota, y la sustituye con su doctrina, presentada como un corpus coherente y sin fisuras. El lector que quiera ampliar este argumento puede abrir este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=apmicLnvVaE

11.- Como contraste y contrafigura que refuerza mi argumento, diré lo que sigue: no es una creencia la muerte de Sócrates, que sí es un acontecimiento histórico, rigurosamente registrado por corresponsales de lujo como FedónCritón.

12.- Todo lo anterior confirma que el Cristo paulino -un dios que se convierte en hombre- es un mito. 

13.- Sabemos que los mitos son opacos para el silogismo, como las creencias son opacas para los argumentos que las cuestionan o las refutan.

14.- Para evitar su crítica o su refutación, se decide que sea dogma.

15.- Aunque ese recurso mantiene blindada esa decisión para los creyentes, lejos de confirmar su historicidad, consigue todo lo contrario: corrobora su estatuto de ficción.

16.- Las realidades históricas no se dogmatizan: sólo se dogmatizan las ficciones.

17.- Todo lo cual confirma que la fe, sin duda valiosa en el plano psicológico -es fuente de consuelo-, es un chantaje emocional y un desastre cognitivo.

18.- El irresistible impulso dogmático que aqueja a la Iglesia, la lleva a consolidar un corpus de textos con el que obtiene un trofeo: es la ortodoxia.

19.- Como las personas no son capaces de vivir con la verdad, desnuda, despiadada y terrible -Nietzche dice que los seres humanos sólo pueden soportar cierto grado de verdad-, necesitan un relato emocional que alivie el insoportable peso de la verdad.

20.- Y la ortodoxia cumple con esa necesidad, perentoria para muchos. La ortodoxia se alcanza a expensas de la verdad: una y otra están en una relación de restricción conjunta, de modo que, a más de una menos de otra, y viceversa.

21.- Como dice Schopenhauer, la religión se aferra a la moral, quisiera hacerse pasar por madre, pero la moral no depende de las religiones: es anterior a ellas.

22.- ¿Como mantener las ficciones de la religión? ¡Exigiendo a los creyentes que sean como niños! Es decir: que renuncien a la madurez, a la razón, al pensamiento crítico -¡no hay otro!-, al análisis, al contraste de pareceres, a la consulta de textos alternativos, que afronten las contradicciones, y que cuestionen muchas de las lecciones que les han impuesto en las aulas.

23.- Por eso Kant, al contemplar que los hombres continuaban a gusto en su estado de pupilos, pensó: "¡es tan cómodo no estar emancipado! Y ante esa "imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro", proclamó la consigna de la Aufklärung, la Ilustración. 

Y así la expresó:


"Sapere aude" ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón: 

he aquí el lema de la Ilustración!"


24.- Es aconsejable informar a los creyentes que sus creencias les fueron impuestas a sus antepasados, porque algún rey asumió una religión, que fue la religión del Estado.

25.- Así ocurrió en Italia: en el año 392, el emperador Teodosio I el Grande impuso el cristianismo como religión del Imperio.

26.- Así ocurrió en Francia: es católica desde el siglo IV, porque el rey Clodoveo I asumió el cristianismo, porque en 1593 el rey Enrique IV se convirtió al catolicismo, y porque en  1598 el rey Luis XIV abandona el protestantismo y se hace católico.  

27.- Así ocurrió en Inglaterra: los ingleses son anglicanos porque en el año 1534 el rey Enrique VIII rompe con Roma, y los reyes que le sucedieron impulsaron la nueva confesión anglicana.

28.- Así ocurrió en España: muchos de sus reinos fueron musulmanes durante 8 siglos -en ellos la verdad era el Islam, y el cristianismo era el error-, hasta 1492, año en el que los Reyes Católicos consiguen derrotarlos. Desde entonces los españoles son católicos, hasta que -en nuestros días-, la novedad es el repliegue de la iglesia, cada vez más irrelevante en la vida cotidiana de los ciudadamos.

29.- Así ocurrió en las repúblicas de Hispanoamérica, que durante tres siglos compartieron los mismos reyes católicos del Imperio Español. 

30.- Por cierto, si en el encuentro que se produjo en Cajamarca en 1533, Atahualpa le hubiera dicho a Pizarro que los dioses del Tahuantinsuyo eran Inti (el dios del sol), Viracocha (el creador), Pachamama (la Madre Tierra), Illapa (el dios del trueno) y Mama Killa (la diosa de la luna), y Pizarro le hubiera dicho que el dios de su Imperio era uno, pero en tres personas -o sea: tres personas en  una-, y que a una de esas personas la habían ejecutado los hombres, y que -tras su ejecución-, había resucitado, y desde entonces se le adoraba, y los creyentes se reunían periódicamente para beber su sangre (en el vino) y comer su carne (en un trozo de pan), ¿cuál de los dos hubiera estado en la verdad?

31.- Aquel 16 de noviembre de 1532, el padre Valverde pronunció el "requerimiento", a Atahualpa, en el que se le notificaba que el pontífice había hecho donación de esas tierras al rey de España, y que deberían hacerse cristianos. Si no lo hicieren, harían esclavos a todos los hijos y a las mujeres, y los venderemos, y "os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor". Con sentido del humor, diremos que los nativos encontraron muy razonable el rotundo argumento metafísico esgrimido por el venerable sacerdote, y vieron en sus palabras innumerables motivos para hacerse cristianos.

32.- En Tenotchitlán podemos imaginar el diálogo entre Moctezuma Xocoyotzin y Cortés: el primero le hubiera hablado de Huitzilopochtli (dios del sol, de la guerra y patrono de Tenotchitlán), Quetzalcóatl, Tláloc y Coatlicue, y el extremeño le hubiera narrado la aventura del dios resucitado. Tal vez le hubiera noticiado que, entre esos dioses -que eran tres en uno-, y los hombres, había una población de extraterrestres alados, agrupados en distintas clases sociales: Querubines y Tronos (primera clase), Dominaciones, Virtudes y Potestades (segunda clase), y Principados, Arcángeles y Ángeles (tercera clase). Y que el dios ejecutado por los hombres permanecía, escondido en millones de trozos de pan, que se exponían en iglesias de casi todo el mundo. Nada nos cuesta imaginar la sorpresa en el rostro del emperador mexica.

33.- Y a la pregunta que nos hacíamos en Cajamarca la respondemos en Tenotchitlán: unos y otros, incas, mexicas y castellanos tenían por verdadera la religión generada por sus respectivas culturas. Y todos (a su manera) estaban en la verdad. Pero ya veremos cuál es la verdad de las religiones, porque todas las religiones fueron falsas alguna vez, y todas fueron verdaderas alguna vez.

34.- En definitiva, sea la Media Luna + la espada, sea la Cruz + la espada, "la verdad" de una religión siempre fue una cuestión política. Y lo sigue siendo en nuestros días. Sólo que ni es la verdad ni se le parece: se trata de una mera ortodoxia, cuya relación con la verdad ya hemos expuesto.

35.- Por otra parte, ¿cómo creer en una institución que afirma la existencia del infierno? San Ireneo (125-202 d.C.) dice: “la pena de aquellos que no creen al Verbo de Dios (...)  ha sido ampliada en el Nuevo Testamento, haciéndose, no sólo temporal, sino eterna (Adversus haereses 4, 28,2: PG 7,1062). ¿En qué cabeza (sana) cabe la jurisprudencia que destina un castigo por toda la eternidad a la culpa en que acaso incurrió una criatura finita?

Y a modo de cierre de este epígrafe, no puedo no preguntarte qué piensas de estas palabras que me susurra al oído mi amigo Ralph Waldo Emerson: 


"Así como los rezos de los hombres  son una enfermedad de la voluntad, 

sus credos son una enfermedad del intelecto."


    El que no esté de acuerdo con lo dicho hasta aquí, tiene mis respetos. Y puede presentar sus argumentos, que serán bienvenidos.


EL CRISTIANISMO ES UNA ALEGORÍA

    A la autoridad eclesiástica le bastaría con aceptar (con humildad) que la verdad de su doctrina es la adecuada al pueblo -la religión es la metafísica popular-, y es una verdad indirecta: simbólica, alegórica.

    El cristianismo es todo él una alegoría. Y no por serlo es menos.

    El Vaticano es un inmenso almacen que administra el mito y la alegoría.

    Lo cierto es que -como recuerda Schopenhauer-, no se puede servir a dos señores:


"¡O creer, o filosofar!"


    Es la razón, o es la Escritura

    Y esto vuelve a recordarme Nietzsche, mi otro amigo alemán, con el que comparto días y noches de confidencias inenarrables:


"Me temo que seguiremos creyendo en Dios

 mientras sigamos creyendo en la gramática".

    El que quiera entender que entienda.


Y ya para cerrar este epígrafe, se acerca a mi memoria esto que me susurra Nietzsche al oído: la gente no puede soportar la verdad pura y dura. Cada uno puede tolerar sólo cierta parte de verdad

Y yo añado: nada mejor que conjurar el riesgo temible de enfrentarse a la realidad que imponer un relato consolador: la promesa de resolver todas las injusticias padecidas ee este mundo, en otro mundo... del cual nadie tiene noticia... y al cual nadie tiene prisa por viajar.


EL SABIO CONSEJO DEL DR. FREUD

    Con buen criterio, el Dr. Freud aconsejaba


"dejar a Dios en sus divinos cielos, y reconocer honradamente el origen puramente humano de los preceptos e instituciones de la civilización".


    El Dr. Freud aconsejaba a los hombres que retiraran sus esperanzas en el más allá, y concentraran todas sus energías así liberadas en la vida terrena, con lo cual conseguirían que la vida se hiciera más llevadera a todos.

    Y concluía su consejo con estas palabras, no menos sabias que las anteriores: 


"El cielo lo abandonamos a las aves y a los ángeles".

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