BARUCH SPINOZA, PABLO Y SU INVENCIÓN DE UN DIOS ASIÁTICO
LA TAREA DE LA FILOSOFÍA, LIBERAR A LOS HOMBRES DE LA RELIGION Baruch Spinoza nos recordaba cuál era la tarea propedéutica de la filosofía: liberar a los hombres de la servidumbre de la que no son conscientes. PABLO SÓLO ESCRIBÍA LO QUE LE DICTABAN SUS SENTMIENTOS Spinoza analiza las Escrituras, y sólo ve en ellas las formas de expresión que eran las adecuadas a la circunstancia histórica en las que fueron escritas, y que no eran disociables del contexto que las había generado. Y nos dice que, haberlas convertido en textos de una pretendida validez universal, fue un disparate, una extrapolación caprichosa, que sólo puede prosperar con la complicidad de la ignorancia y del temor del pueblo. En otro texto recordábamos lo que decía Pablo: escribía lo que le dictaban sus sentimientos. Sólo se me ocurre añadir: ¡Dios nos guarde de los exaltados sentimientos de los fanáticos de aquellos tiempos y de estos! PABLO, PATRONO DEL MARKETING RELIGIOSO Porque la travesur...